CASO GRANJA TRES ARROYOS
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS
Cátedra Seminario Integración y
Aplicación
Carrera de Administración
Profesor Omar Quiroga
Granja Tres Arroyos nació en
el año 1965, instalándose en su actual ubicación de la calle Tres Arroyos, de
Capital Federal. Los desafíos tecnológicos, la exportación y la integración
fueron las claves de los primeros años. Pero su Presidente, Joaquín De Grazia,
ubica sus orígenes más lejos en el tiempo. Su padre Gaspar llegó de Italia en
1935, 7 años después que su tío, también llamado Joaquín. Ambos vendían pollos
vivos por las calles de Buenos Aires. Comenzaron con un carro y un caballo.
Pasaron muchos años hasta
que los De Grazia se unieron con la familia Santangelo y formaron una empresa
avícola que en 1962 se llamó Soychu. Así, en 1965 se conformó Granja Tres
Arroyos, con el objetivo original de distribuir los pollos. La sociedad duró
más de 20 años, hasta que en 1985 las familias decidieron separarse.
La extensa lista de
adquisiciones de plantas por parte de Granja Tres Arroyos comienza en el año
1981, con la planta de AB ubicada en la localidad de Recreo, Santa Fe. En 1982
se adquirió la planta de reproductores padres ubicada en la localidad de Colón,
provincia de Buenos Aires y en en 1984 se suma la planta localizada en Capilla del Señor, provincia de
Buenos Aires. Desde 1985 hasta 2014 la lista se extiende en numerosas
adquisiciones de plantas efectuada por Granja Tres Arroyos en las provincias de
Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fé, como así también en la República Oriental
del Uruguay.
1985 fue un momento de
inflexión. La separación societaria marcó un volver a empezar. A partir de ahí,
apalancándose en una supuesta desventaja como la independencia asumida,
lograron transformarse en líderes.
Hoy la empresa tiene más de 5000 empleados, 70 gerentes y 25 plantas. Dos aspectos son esenciales
para la empresa: la calidad y el cuidado del medio ambiente. En el primero de
esos aspectos, Granja Tres Arroyos ha desarrollado programas de excelencia en
bioseguridad. El proceso de crianza de su pollo argentino se desarrolla en
granjas ecológicamente controladas ubicadas en zonas especialmente aptas para
la avicultura. El desarrollo de los planteles es vigilado genéticamente y
potenciado a través de una formulación alimentaria basada en maíz y soja, con
vitaminas, minerales y todos los ingredientes naturales adecuados para la
alimentación balanceada. Granja Tres Arroyos está habilitada operativamente por
el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SE.NA.SA.) organismo gubernamental
argentino encargado de fiscalizar el cumplimiento de las normas sanitarias del
país. La empresa cuenta con dos laboratorios propios. Uno en la localidad de
Concepción del Uruguay y el otro en Capilla del Señor. En estos laboratorios se
realizan análisis de recepción a las materias primas (cereales) y todas las
muestras de productos (pollos enteros, trozados, subproductos, etc.), agua,
hisopados de manos e hisopados y placas de superficie, que se hacen en las
plantas de faena. Con este sistema de muestreo se evalúa el desarrollo y la
sanidad de la planta de faena. Cada sector de producción realiza los registros
de control que se solicitan, con respecto al proceso y al seguimiento del
producto en las distintas etapas. Con estos registros se puede seguir la
trazabilidad del producto.
En relación con el cuidado
del medio ambiente, gracias a su atención sobre esta cuestión, Granja Tres
Arroyos ha logrado situar sus productos en diversas y significativas plazas
internacionales. Para ello es ineludible brindar productos elaborados bajos
estrictas normas internacionales, persiguiendo criterios claros de calidad,
respetando el medio ambiente y las condiciones de trabajo. Las Plantas de Faena
están equipadas con avanzados sistemas de tratamiento de efluentes, volcando a
la cuenca hídrica aguas tratadas, preservando de esta manera el medio ambiente.
Granja Tres Arroyos ha sido
pionera en el sector avícola en promover, incorporar y certificar
voluntariamente el denominado proyecto MDL (Mecanismo para un Desarrollo
Limpio) definido por el Protocolo de KIOTO de la convención Marco de las
Naciones Unidas (ONU) sobre cambio climático. Este mecanismo tiene por fin ,
contribuir con los países desarrollados a alcanzar sus metas de reducción de
emisiones y con los países en vías de desarrollo a alcanzar el desarrollo
sustentable. Por ello, con la implementación de este programa de prevención de
la contaminación, la empresa demuestra una actitud responsable en la conservación
del entorno natural de una mayor degradación, la prevención de problemas
ambientales insalvables, y la reducción del consumo de recursos naturales.
Más allá de los ejes
mencionados, fueron varias las estrategias que la llevaron al puesto que ocupa hoy.
Se destaca la integración vertical, que fue una herramienta fundamental que le
permitió bajar costos, ganar eficiencia productiva, estabilizar la producción y
enfrentar la competencia, haciendo que la firma pueda ofrecer una enorme
diversidad de productos, que abarca desde el pollo faenado hasta los productos
cocidos.
Entre los números que
evidencian su evolución, resalta el hecho de que en 2002 Granja Tres Arroyos
asumió el liderazgo del mercado argentino en producción y en faena de aves. En
2008 comenzaron a producir en Uruguay, convirtiéndose desde el inicio en
líderes del mercado oriental. Las ventas anuales en 2002 eran de U$S 67
millones. En 2010 alcanzaron el hito de U$S 380 millones.
Producen 500.000 pollos por
dia. Para la Argentina esa es una cifra enorme. Se logra con la colaboración de
unas 5000 personas ordenadas cada una en sus funciones en base a un cuadro
gerencial informal. Mínimamente hay otro tanto en forma indirecta (500 granjas,
vacunadores, cargadores de pollos, fleteros, etc.).
Si tenemos en cuenta que un
consumo normal en la Argentina es de 37 kilos per cápita y lo dividimos por 365
días, son 100 gramos por día. Si uno hace 500 mil pollos por día a 2 kilos por
pollo, son 1.000.000 kilos de pollo por día.
El desarrollo de nuevos
mercados ha sido uno de los desafíos que decidieron afrontar. La empresa
mantiene una importante política de acuerdos comerciales con empresas de
Europa, América, Asia, África y Oceanía. En estos mercados, la marca Granja
Tres Arroyos cuenta con una excelente aceptación, lo que se sustenta en el
cumplimiento de los exigentes requisitos sanitarios de bioseguridad y de
calidad antes mencionados. De esa manera han logrado continuar creciendo en el
comercio internacional. Actualmente exporta alrededor del 35 % de su producción
total.
Granja Tres Arroyos exporta
a Afghanistan, Angola, Antillas Holandesas, Armenia, Aruba, Bahrain, Belgium,
Benin, Brazil, Chile, Comoro Islands, Cuba, Democratic Republic Of Congo,
Denmark, Egypt, England, Equatorial Guinea, Espana, France, Gabon, Georgia,
Germany, Ghana, Gibraltar, Guinea, Holland, Hong Kong, Italy, Japan, Kenya,
Kingdom Of Saudi Arabia, Kuwait, Liberia, Libya, Mauritania, Mayotte, Mexico,
Mozambique, Namibia, New Caledonia, Pakistan, People's Republic Of China, Perú,
Poland, Portugal, Republic Of Congo, Russia, Seychelles, Singapore, Saint
Maarten, South Africa, South Sudan, State Of Qatar, Sudan, Sultanate Of Oman,
Switzerland, United Arab Emirates, Uruguay, Venezuela, Vietnam y Yemen.
Después de tantos años de
vida, la empresa aún conserva un espíritu familiar. Según su Presidente, la
incorporación de las diferentes generaciones se fue dando de forma natural en
función a las edades de las personas que venían atrás de cada uno de los
miembros como familia. Textualmente nos dice: “Al incorporar plantas, al
crecer, uno puede hacer crecer a la familia junto con la empresa. Yo digo que
la familia sólo puede crecer dentro de la compañía si ésta crece. Lo que nos
une a nosotros como familia es Granja Tres Arroyos. Eso no quita que cada tanto
nos reunamos a comer los ravioles de los domingos”.
Los valores juegan un rol
protagónico Granja Tres Arroyos. Cultivar el respeto, la honestidad, cuidar el
apellido, no fallarle a la gente, son costumbres arraigadas y esenciales. Estos
valores y conductas les permitió contar con el compromiso de su propia gente en
los momentos más difíciles.
En la empresa hay un gran
esfuerzo por reforzar esos valores. Uno de los mecanismos utilizados es
almorzar todos los días juntos y transmitir las historias que yo fueron
forjando la compañía. Sé fomenta el hacer, sin reparar exageradamente en los
errores. Consideran fundamental aprender del error para buscar la mejora
inmediata.
Respecto al futuro,
visualizan un escenario en el que dentro de diez años, a nivel internacional,
la carne avícola superará a la de cerdo en cuanto a producción total. Para el
2020 vaticinan que en la Argentina se consumirá más carne de pollo que de vaca,
a pesar que hoy el panorama es a la inversa: se consumen 58 kg per cápita de
carne vacuna y 37 kg per cápita de carne de pollo aproximadamente.
Algunos datos reflejan estas
previsiones en lo que hace al mercado internacional de pollos. Las predicciones
de crecimiento para la industria avícola en los años venideros son sumamente optimistas.
Para darse una idea, alcanza con saber que en tanto la carne vacuna y la de
cerdo tienen restricciones en su acceso al mercado (los hindúes y budistas para
la primera y los musulmanes y judíos para la segunda) el pollo puede abarcar el
100% del mismo, sin limitación alguna.
Finalmente, las cuestiones
de contaminación también entran en el mapa e inciden en la elección. Es que las
estadísticas indican que para producir 1kg de carne vacuna se producen cerca de
15kgs de gases contaminantes con relación al efecto invernadero, que para
producir 1kg de carne de cerdo se producen 4kgs de gases y que, en
contraposición, al producir 1kg de carne de pollo sólo se genera 1kg de gases
contaminantes. En tiempos de concientización ambiental, este no es en absoluto
un dato menor.
FUENTES
- - www.gta.com.ar
(2017)
- - www.laprimeraopcion.com.ar
(2011).El Valor de la Constancia. Entrevista a Joaquín De Grazia.