lunes, 27 de marzo de 2017



CASO GRANJA TRES ARROYOS

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS
Cátedra Seminario Integración y Aplicación
Carrera de Administración
Profesor Omar Quiroga



Granja Tres Arroyos nació en el año 1965, instalándose en su actual ubicación de la calle Tres Arroyos, de Capital Federal. Los desafíos tecnológicos, la exportación y la integración fueron las claves de los primeros años. Pero su Presidente, Joaquín De Grazia, ubica sus orígenes más lejos en el tiempo. Su padre Gaspar llegó de Italia en 1935, 7 años después que su tío, también llamado Joaquín. Ambos vendían pollos vivos por las calles de Buenos Aires. Comenzaron con un carro y un caballo.

Pasaron muchos años hasta que los De Grazia se unieron con la familia Santangelo y formaron una empresa avícola que en 1962 se llamó Soychu. Así, en 1965 se conformó Granja Tres Arroyos, con el objetivo original de distribuir los pollos. La sociedad duró más de 20 años, hasta que en 1985 las familias decidieron separarse.

La extensa lista de adquisiciones de plantas por parte de Granja Tres Arroyos comienza en el año 1981, con la planta de AB ubicada en la localidad de Recreo, Santa Fe. En 1982 se adquirió la planta de reproductores padres ubicada en la localidad de Colón, provincia de Buenos Aires y en en 1984 se suma la planta  localizada en Capilla del Señor, provincia de Buenos Aires. Desde 1985 hasta 2014 la lista se extiende en numerosas adquisiciones de plantas efectuada por Granja Tres Arroyos en las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fé, como así también en la República Oriental del Uruguay.

1985 fue un momento de inflexión. La separación societaria marcó un volver a empezar. A partir de ahí, apalancándose en una supuesta desventaja como la independencia asumida, lograron transformarse en líderes.

Hoy la empresa tiene más de 5000 empleados, 70 gerentes y 25 plantas. Dos aspectos son esenciales para la empresa: la calidad y el cuidado del medio ambiente. En el primero de esos aspectos, Granja Tres Arroyos ha desarrollado programas de excelencia en bioseguridad. El proceso de crianza de su pollo argentino se desarrolla en granjas ecológicamente controladas ubicadas en zonas especialmente aptas para la avicultura. El desarrollo de los planteles es vigilado genéticamente y potenciado a través de una formulación alimentaria basada en maíz y soja, con vitaminas, minerales y todos los ingredientes naturales adecuados para la alimentación balanceada. Granja Tres Arroyos está habilitada operativamente por el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SE.NA.SA.) organismo gubernamental argentino encargado de fiscalizar el cumplimiento de las normas sanitarias del país. La empresa cuenta con dos laboratorios propios. Uno en la localidad de Concepción del Uruguay y el otro en Capilla del Señor. En estos laboratorios se realizan análisis de recepción a las materias primas (cereales) y todas las muestras de productos (pollos enteros, trozados, subproductos, etc.), agua, hisopados de manos e hisopados y placas de superficie, que se hacen en las plantas de faena. Con este sistema de muestreo se evalúa el desarrollo y la sanidad de la planta de faena. Cada sector de producción realiza los registros de control que se solicitan, con respecto al proceso y al seguimiento del producto en las distintas etapas. Con estos registros se puede seguir la trazabilidad del producto.

En relación con el cuidado del medio ambiente, gracias a su atención sobre esta cuestión, Granja Tres Arroyos ha logrado situar sus productos en diversas y significativas plazas internacionales. Para ello es ineludible brindar productos elaborados bajos estrictas normas internacionales, persiguiendo criterios claros de calidad, respetando el medio ambiente y las condiciones de trabajo. Las Plantas de Faena están equipadas con avanzados sistemas de tratamiento de efluentes, volcando a la cuenca hídrica aguas tratadas, preservando de esta manera el medio ambiente.

Granja Tres Arroyos ha sido pionera en el sector avícola en promover, incorporar y certificar voluntariamente el denominado proyecto MDL (Mecanismo para un Desarrollo Limpio) definido por el Protocolo de KIOTO de la convención Marco de las Naciones Unidas (ONU) sobre cambio climático. Este mecanismo tiene por fin , contribuir con los países desarrollados a alcanzar sus metas de reducción de emisiones y con los países en vías de desarrollo a alcanzar el desarrollo sustentable. Por ello, con la implementación de este programa de prevención de la contaminación, la empresa demuestra una actitud responsable en la conservación del entorno natural de una mayor degradación, la prevención de problemas ambientales insalvables, y la reducción del consumo de recursos naturales.

Más allá de los ejes mencionados, fueron varias las estrategias que la llevaron al puesto que ocupa hoy. Se destaca la integración vertical, que fue una herramienta fundamental que le permitió bajar costos, ganar eficiencia productiva, estabilizar la producción y enfrentar la competencia, haciendo que la firma pueda ofrecer una enorme diversidad de productos, que abarca desde el pollo faenado hasta los productos cocidos.

Entre los números que evidencian su evolución, resalta el hecho de que en 2002 Granja Tres Arroyos asumió el liderazgo del mercado argentino en producción y en faena de aves. En 2008 comenzaron a producir en Uruguay, convirtiéndose desde el inicio en líderes del mercado oriental. Las ventas anuales en 2002 eran de U$S 67 millones. En 2010 alcanzaron el hito de U$S 380 millones.

Producen 500.000 pollos por dia. Para la Argentina esa es una cifra enorme. Se logra con la colaboración de unas 5000 personas ordenadas cada una en sus funciones en base a un cuadro gerencial informal. Mínimamente hay otro tanto en forma indirecta (500 granjas, vacunadores, cargadores de pollos, fleteros, etc.).

Si tenemos en cuenta que un consumo normal en la Argentina es de 37 kilos per cápita y lo dividimos por 365 días, son 100 gramos por día. Si uno hace 500 mil pollos por día a 2 kilos por pollo, son 1.000.000 kilos de pollo por día.

El desarrollo de nuevos mercados ha sido uno de los desafíos que decidieron afrontar. La empresa mantiene una importante política de acuerdos comerciales con empresas de Europa, América, Asia, África y Oceanía. En estos mercados, la marca Granja Tres Arroyos cuenta con una excelente aceptación, lo que se sustenta en el cumplimiento de los exigentes requisitos sanitarios de bioseguridad y de calidad antes mencionados. De esa manera han logrado continuar creciendo en el comercio internacional. Actualmente exporta alrededor del 35 % de su producción total.

Granja Tres Arroyos exporta a Afghanistan, Angola, Antillas Holandesas, Armenia, Aruba, Bahrain, Belgium, Benin, Brazil, Chile, Comoro Islands, Cuba, Democratic Republic Of Congo, Denmark, Egypt, England, Equatorial Guinea, Espana, France, Gabon, Georgia, Germany, Ghana, Gibraltar, Guinea, Holland, Hong Kong, Italy, Japan, Kenya, Kingdom Of Saudi Arabia, Kuwait, Liberia, Libya, Mauritania, Mayotte, Mexico, Mozambique, Namibia, New Caledonia, Pakistan, People's Republic Of China, Perú, Poland, Portugal, Republic Of Congo, Russia, Seychelles, Singapore, Saint Maarten, South Africa, South Sudan, State Of Qatar, Sudan, Sultanate Of Oman, Switzerland, United Arab Emirates, Uruguay, Venezuela, Vietnam y Yemen.

Después de tantos años de vida, la empresa aún conserva un espíritu familiar. Según su Presidente, la incorporación de las diferentes generaciones se fue dando de forma natural en función a las edades de las personas que venían atrás de cada uno de los miembros como familia. Textualmente nos dice: “Al incorporar plantas, al crecer, uno puede hacer crecer a la familia junto con la empresa. Yo digo que la familia sólo puede crecer dentro de la compañía si ésta crece. Lo que nos une a nosotros como familia es Granja Tres Arroyos. Eso no quita que cada tanto nos reunamos a comer los ravioles de los domingos”.

Los valores juegan un rol protagónico Granja Tres Arroyos. Cultivar el respeto, la honestidad, cuidar el apellido, no fallarle a la gente, son costumbres arraigadas y esenciales. Estos valores y conductas les permitió contar con el compromiso de su propia gente en los momentos más difíciles.

En la empresa hay un gran esfuerzo por reforzar esos valores. Uno de los mecanismos utilizados es almorzar todos los días juntos y transmitir las historias que yo fueron forjando la compañía. Sé fomenta el hacer, sin reparar exageradamente en los errores. Consideran fundamental aprender del error para buscar la mejora inmediata. 

Respecto al futuro, visualizan un escenario en el que dentro de diez años, a nivel internacional, la carne avícola superará a la de cerdo en cuanto a producción total. Para el 2020 vaticinan que en la Argentina se consumirá más carne de pollo que de vaca, a pesar que hoy el panorama es a la inversa: se consumen 58 kg per cápita de carne vacuna y 37 kg per cápita de carne de pollo aproximadamente.

Algunos datos reflejan estas previsiones en lo que hace al mercado internacional de pollos. Las predicciones de crecimiento para la industria avícola en los años venideros son sumamente optimistas. Para darse una idea, alcanza con saber que en tanto la carne vacuna y la de cerdo tienen restricciones en su acceso al mercado (los hindúes y budistas para la primera y los musulmanes y judíos para la segunda) el pollo puede abarcar el 100% del mismo, sin limitación alguna.

Finalmente, las cuestiones de contaminación también entran en el mapa e inciden en la elección. Es que las estadísticas indican que para producir 1kg de carne vacuna se producen cerca de 15kgs de gases contaminantes con relación al efecto invernadero, que para producir 1kg de carne de cerdo se producen 4kgs de gases y que, en contraposición, al producir 1kg de carne de pollo sólo se genera 1kg de gases contaminantes. En tiempos de concientización ambiental, este no es en absoluto un dato menor.

FUENTES
-     -  www.gta.com.ar (2017)

-      - www.laprimeraopcion.com.ar (2011).El Valor de la Constancia. Entrevista a Joaquín De Grazia.