martes, 8 de noviembre de 2016

Artículo sobre Liderazgo del Profesor Mauricio Catellón

El ascenso de la empresa a partir del desarrollo de su capital humano

Una aproximación al concepto de liderazgo



“El soldado tiene derecho a un mando competente”
Julio Cesar.

El liderazgo es la capacidad que tiene una persona para generar influencias sobre otras y así guiar su comportamiento.
Por lo general, el fenómeno del liderazgo surge en forma natural, a partir de la necesidad de coordinar el trabajo y asegurar el cumplimiento de las normas sociales del grupo. A través de esta idea que denominamos influencia: una transacción interpersonal en la que alguien actúa de tal modo que logra en otro un cambio de conducta.
Esta “acto de influencia” esta dado por el poder y la autoridad que muestre esta persona en su comportamiento diario.
“Poder” es la “materia prima” de la influencia. Se distingue de la misma por referirse a actos potenciales y no transacciones efectivas que se manifiestan en términos reales (el poder existe aunque no se ejerza, la influencia se demuestra en la práctica).
El poder siempre esta presente en la persona que influye sobre los demás.
La “autoridad”, es un tipo de poder legitimado, surge de una relación jerárquica y vincula a una persona con un rol predeterminado dentro de la organización. Se trata de un poder legal y socialmente aceptado, cuyos orígenes se remontan a la organización formal, a pesar de que su ejercicio efectivo depende esencialmente de la aceptación de quien lo recibe (H. Simon – El comportamiento Administrativo – 1984)
No existe agregado social, grupo humano u organización que pueda ser eficaz en su desempeño sin la fuerte presencia de líderes, puesto que su misión es mediar en las condiciones cambiantes en que funciona toda organización.

La evolución de las ideas del liderazgo

Los primeros avances y conclusiones acerca del fenómeno del liderazgo formaron la base ideológica de lo que en administración se conoce como la Escuela de Relaciones Humanas y tiene su principal referente en Elton Mayo.
En sus investigaciones realizadas en los Estado Unidos en los años 1927 y 1931, en la planta Hawthorne, de la Western Electric Company de Chicago, Mayo pudo observar la presencia de individuos, surgidos del mismo grupo, que se caracterizan por ser referentes del mismo e influir el comportamiento colectivo, a partir de un cierto “carisma” personal.
Es entonces como surge el reconocimiento del líder como apoyo y coordinador de las actividades del grupo.
En primera instancia, la autoridad formal, reacciona desde una postura de enfrentamiento al “liderazgo informal” pero muy pronto, se advertiría la necesidad de que este individuo, dotado de capacidades innatas para la conducción, trabajara paralelamente a la dirección, orientando, apoyando y absorbiendo las necesidades del grupo de trabajo.
Con el transcurrir de los años y en la medida que los cambios en los mercados llevan a las organizaciones empresarias al reconocimiento del valor competitivo único e irremplazable del recurso humano, el concepto de “liderazgo” quedo decididamente incorporado al “management oficial”.
La empresa moderna ha descubierto la necesidad de brindar al conjunto de sus colaboradores un marco de conducción real cuyo ejercicio de liderazgo se desarrolla en un área de influencia compuesta de relaciones, intereses, objetivos y expectativas en cuyo marco el conductor debe dar respuesta cuanto menos a tres tipos de necesidades.

Las necesidades de la organización, que surgen como consecuencia de llevar a cabo la misión y los objetivos de la empresa y se expresan a través de metas operacionales.
Las necesidades individuales, que presenta cada integrante de la organización, respecto de la labor que debe cumplir y las condiciones en las que ejercerá su función.
Las necesidades del grupo, que unifican comportamientos de todos sus integrantes a partir de deseos y expectativas comunes.

Las funciones del líder

a)     Participa de la toma de decisiones: Permite que los otros liderazgos naturales emerjan del grupo y trabaja como un socio principal con los otros miembros tomando decisiones sobre la operatoria de sus funciones, su coordinación y orientación, para lograr cumplir con los objetivos operacionales dispuestos para cada cargo.
b)    Genera un enfoque cualitativo: A partir de su actitud y desenvolvimiento, el líder impulsa un conjunto de valores y cualidades individuales, como valores y cualidades del grupo, construyendo enfoques y métodos para el tratamiento y la solución de conflictos.
c)     Constituye niveles de liderazgo: En las diferentes áreas y en cada uno de los niveles operativos, a fin de constituir eficazmente los grupos de tareas y su desenvolvimiento general.
d)    Repara en los valores de los subordinados: Los valores y las necesidades están muy relacionados; Necesitamos aquello que valoramos y valoramos lo que necesitamos. En esta aspecto, el líder debe reparar en los intereses particulares de los subordinados que trabajan en el equipo, participando constantemente de sus tareas.




Para poder llevar a cabo dichas funciones:

  • El líder debe seleccionar a su gente meticulosamente, para asegurarse que posee los mejores talentos en su grupo.
  • Es necesario que el líder cree un grupo que disfrute trabajando. Durante la selección debe apuntar a tener una conversación fluida con su equipo, a fin de conocer sus inquietudes y sus problemas.
  • Tiene que ser agradecido, generalmente el líder no es mejor ni es él más brillante del grupo razón por la cual debe reconocer el esfuerzo de los demás.

Muchas veces nos hemos preguntado, si las habilidades de un líder son innatas o se adquieren. Ante este interrogante, podemos asegurar que en gran parte se aprenden, en el marco de un estado de equilibrio emocional que moldea su carácter.
Las habilidades de liderazgo resultan de una combinación de experiencia de vida y trabajo, pero básicamente, lo que forma a un líder es su capacidad para aprender y reflexionar sobre las experiencias vividas.

¿Quiénes son los líderes?

Toda persona que pueda centrar su vida y proyectarla, concentrarse en lo verdaderamente importante para sí mismo tiene las condiciones para ser líder. “Nadie puede dirigir a nadie sino se dirige a sí mismo”
Toda persona que emprende un camino de desarrollo en la actividad de conducción, va atravesando distintas etapas que denominaremos planos de crecimiento del líder:

1er Plano: “Liderazgo Individual”. Toda persona puede llevar adelante sus proyectos y metas personales, es capaz de influir en los demás. “Cada uno es su propio líder”.
2do Plano: “Liderazgo Grupal”. El liderazgo grupal, esta dado por la capacidad del líder en influir sobre cualquier grupo de trabajo que se establezca en las distintas áreas que integran una organización.
3er Plano: “Liderazgo Organizacional”. El líder organizacional es aquel que puede influir en cualquier organización ya que analiza el contexto en el cual se desarrolla su actividad e impulsa una particular “cultura organizacional”, convirtiéndose en un símbolo para sus subordinados y los distintos públicos de interés de la empresa.

Para un logro efectivo en este terreno el líder tendrá que cumplir con las siguientes pautas:
En primer lugar, debe dar el ejemplo. En segundo lugar, debe crear fluidas relaciones con la gente, más allá del lugar que ocupen en la jerarquía de la organización. En tercer lugar, debe involucrar a la gente generando interés por el sistema de valores y la misión de la organización. Y por último, en cuarto lugar, debe mantenerse alerta de los cambios de contexto, haciendo de la información estratégica un insumo critico de su gestión.

Enfoques, estilos y roles del líder

A continuación repasaremos los dos modelos de análisis de acuerdo a la teoría desarrollada por el Dr. Fernando Grosso:

A)    El cualitativo
B)    El Situacional

El cualitativo nace de la clásica pregunta en torno a si los lideres ¿Nacen o se hacen?
Si bien le asignamos una gran parte a los procesos formativos, no descartamos la hipótesis de la existencias de “habilidades de origen” que faciliten el proceso de desarrollo, aunque esas habilidades por si solas no signifiquen nada sin proceso formativo posterior y su absoluta carencia tampoco represente la inviabilidad del desarrollo (aunque probablemente lo dificulte y límite).

Lo situacional se sustenta en dos premisas básicas:
Cada grupo determina en un momento adecuado cual es el perfil de liderazgo que se aceptará según las condiciones contextuales.
Cada individuo según su situación particular dentro del grupo, requiere de un liderazgo “a medida” de sus necesidades.
La habilidad principal del líder consiste en poder adaptar y asumir distintos roles según las circunstancias.
En la actualidad, ante la cambiante situación contextual un líder no puede establecer un rígido perfil, hay un momento y un lugar para cada estilo de liderazgo.
Los grandes lideres saben cuando dirigir, tomar decisiones, capacitar y delegar.

“El líder como director” implica guiar en forma directa y estrecha a los demás, estableciendo minuciosamente la forma de desarrollar cada tarea y las medidas del desempeño. Este estilo es el más adecuado cuando los empleados son inexpertos o recientemente se han incorporado al equipo y poseen una gran demanda de contención.

“El líder que resuelve problemas” comparte los problemas o escucha a los demás. Pero luego determina un curso de acción decisivo. Es un rol apropiado en momentos de grandes cambios, cuando el conjunto del equipo se encuentra demandando una conducción firme que marque el rumbo.

“El líder como desarrollador” guía a sus subordinados para tomar buenas decisiones desarrollándolos para que puedan asumir responsabilidades. Es el enfoque más adecuado para individuos de alto potencial de desarrollo que demanden una autonomía creciente de trabajo, pero conservando, a la vez un referente claro que les brinde sustento en su desarrollo personal.

“El líder que delega” fortalece a sus empleados al compartir responsabilidades y darles los recursos que necesitan para llevar a cabo su trabajo. Es muy adecuado para equipos de alta formación que demandan un mentor que les permita desarrollar a pleno sus conocimientos y habilidades, brindando el marco para una plena integración al grupo.

Para aplicar en forma eficaz los diferentes estilos situaciones, el líder debe desarrollar una sólida habilidad de diagnostico tanto del comportamiento grupal como individual reconociendo las características de cada uno de los integrantes del grupo, poniendo especial atención en los siguientes aspectos.

Habilidad:
  • Habilidad técnica, dada por la capacitación y experiencia.
  • Habilidades interpersonales, dada por la calidad de relaciones del individuo con superiores, pares y subordinados.
  • Conocimiento laboral, dado por la comprensión de las expectativas que hay sobre él y los requerimientos del cliente.
  • Potencial organizacional, dado por el conocimiento de los canales a seguir para tener éxito en la empresa.

Motivación:
  • Interés en su trabajo
  • Confianza en sí mismo
  • Predisposición para asumir responsabilidades
  • Sincronización con los objetivos de la organización.


El desempeño de roles en el liderazgo gerencial

En las organizaciones tradicionales se pueden identificar tres tipos de conductas básicas a las que apela el líder gerencial para desempeñar su rol:
A)    La introducción de cambios estructurales y la formulación de nuevas políticas. Se da generalmente en la alta gerencia.
B)    La interpolación de la estructura vigente, o sea la integración de la estructura formal bajo sus actuales parámetros de funcionamiento. Se da generalmente en la gerencia media.
C)    El uso de la estructura formalmente propiciada, para que la organización siga en funcionamiento en forma eficaz. Se da generalmente en la gerencia de operaciones.
  


lunes, 7 de noviembre de 2016

EQUIPOS

Artículo del Profesor Mauricio Castellón para los cursos de Administración General


Un equipo es “un número reducido de personas con capacidades complementarias, comprometidas con un propósito común, un objetivo de trabajo y un planeamiento comunes y con responsabilidad mutua compartida” (Katzenbach y Smith,1998)

Los autores plantean “la necesidad de la alta gerencia de aplicar con más rigurosidad la disciplina del rendimiento en equipo, no implica que todos los que dependen directamente del presidente, tengan que convertirse en un equipo real permanente, pero que si implica que los altos líderes deben saber cuando priorizar el funcionamiento como equipo real y cuando funcionar como grupo no-equipo con la dirección de un solo líder”.

Katzenbach y Smith señalan que hay cinco componentes básicos que se necesitan para alcanzar niveles de rendimiento de un equipo real: tamaño, propósito y metas, destrezas, método de trabajo y responsabilidad mutua.

Asimismo, definen los siguientes conceptos de:

v  Equipo de alta gerencia: como el grupo de liderazgo superior de una organización o institución, sinónimo de todos los dependientes directos del líder.

v  Un equipo real: como un grupo pequeño de personas con destrezas complementarias, que están dedicadas a un propósito común, metas de rendimiento y modos de proceder, por los cuales son mutuamente responsables.

v  El equipo superior: como el grupo de ejecutivos que pueden operar como un equipo real o como un grupo de trabajo de un solo líder.

v  Un grupo de trabajo: como cualquier grupo pequeño que se reúne para alcanzar un propósito común o una serie de resultados.

v  Grupo de trabajo de un solo líder: grupo de personas asignadas a un solo líder que determina sus tareas y fija sus objetivos de rendimiento. El líder también integra o combina sus resultados y hace responsable a cada persona por su aporte individual.

v  Los líderes de cambio real: son líderes ingeniosos de nivel medio que saben estimular la creatividad de los demás en situaciones de cambio.

v  No-equipo: cualquier interacción o comportamiento de grupo que no se ajusta a la definición de equipo real pudiendo -o no alcanzar- un propósito colectivo.

v  Pseudo-equipo: es un grupo de trabajo que no reconoce ningún  propósito de rendimiento en sus interacciones.

v  Visión de trabajo: declaración sencilla y de pocas palabras que ayuda al grupo a ver claramente hacia dónde se dirige y por que es importante; deriva del trabajo colectivo.

Finalmente recomiendan al grupo de liderazgo superior adquirir la habilidad para dominar tres destrezas fundamentales para maximizar la capacidad de liderazgo de los individuos y de los equipos:

  • Capacidad para diferenciar oportunidades individuales de equipo y de no-equipo.
  • Flexibilidad para entrar y salir de la modalidad de equipo según lo requiera cada situación.
  • Confianza suficiente para alternar el rol de liderazgo entre los miembros.

Operar con disciplina de equipo es posible e importante en cualquier nivel de la organización, pero en los niveles de alta gerencia su elección está obstaculizada porque:

  • El liderazgo ejecutivo se maneja de una forma particular que suele entrar en conflicto con algunos aspectos y elementos de la disciplina de equipo.
  • El tiempo disponible es más limitado.
  • Los riesgos son mayores y más costosos.

Beneficiarse con la expansión y el aprovechamiento de la capacidad de liderazgo en toda la organizaciones es condición ineludible para toda empresa que aspire al cambio y al crecimiento.

Por otra último, es importante destacar el pensamiento de Katzenbach, que sostiene que ”integrar el rendimiento de equipo real con el rendimiento de liderazgo ejecutivo requiere una clara comprensión de las diferencias y una firme determinación de integrarlas. Es un trabajo arduo que vale la pena”.

Del trabajo de Katzenbach nos permitimos, concluir que:

Un “equipo” es un fenómeno organizativo consciente que describe a un grupo con alto nivel de madurez, con cierta especialización y diferenciación interna y al mismo tiempo con alta interdependencia entre sus miembros.

Es necesario aclarar que el concepto de equipo de trabajo alude a un conjunto de personas asignadas o autoasignadas- de acuerdo a habilidades y competencias específicas- para el logro de determinadas metas y que opera con una coordinación explícita

Cuando nos referimos al concepto de trabajo en equipo estamos aludiendo al conjunto de estrategias, procedimientos y metodologías que utiliza un grupo para  lograr las metas propuestas.

Equipos Eficientes

Un equipo eficiente se caracteriza por:

q  Centrar sus esfuerzos en logro de resultados pero no a cualquier costo.
q  Asegurar la participación libre y voluntaria de todos sus miembros.
q  Desarrollar un clima de trabajo sin tensiones ni enfrentamientos.
q  Considerar las diferencias de opiniones como la única manera de optimizar la toma de decisiones.
q  Abordar enfrentamientos entre ideas y opiniones, no entre personas o grupos.
q  Practicar la escucha activa buscando soluciones que contemplen y respeten las necesidades, intereses y opiniones de todos.
q  La conciencia de los participantes de las emociones que despiertan los temas abordados y la dinámica grupal.
q  Saber que toda posición fue considerada aún cuando la decisión final fue otra.
q  Generar conductas comprometidas y no obstructoras.
 

 Y cabe preguntarse:
¿Dónde encontramos un equipo con las características expuestas?

Estos equipos seguramente existirán en nuestra imaginación y nuestros deseos. En la realidad de la vida y la operatoria encontramos equipos en permanente construcción y afrontando el constante desafío de integrar las diferencias y las competencias complementaria y competentemente, tarea harto difícil porque el pasaje de la conciencia individual a la conciencia colectiva es un salto cualitativo que exige tiempo, paciencia, persistencia y diálogo. Todo esto articulado en un delicado equilibrio.


Etapas del Desarrollo de Equipos

Las etapas del desarrollo de equipos son tres:

Etapa 1

En esta etapa se reclutan los miembros que se consideran más competentes para cubrir las diferentes funciones a desempeñar dentro del equipo.
Asimismo, no hay propósito común ni responsabilidad compartida.

Etapa 2

Se conforman los grupos, se reconoce un propósito común y  se comparte la responsabilidad unidireccionalmente.

Etapa 3

En esta ultima etapa se inicia la fase de construcción del equipos usando el propósito común como generador de sinergía y comienza a funcionar con responsabilidad compartida por todos los miembros.


Una vez que el equipo se ha conformado es vital, para la supervivencia del mismo, que el conductor cumpla determinadas y ejecute acciones especificas tendientes a evitar caer en la de la “depresión” característica del equipo, en determinados momento de su desarrollo, a saber:

Las funciones del “conductor” de un equipo son:

q  Fijar su función y conocer a los miembros.
q  Definir estrategias y coordinar su implementación.
q  Alcanzar niveles de confiabilidad.
q  Elegir la co-creación como método de trabajo.
q  Promover la creatividad y profesionalidad.
q  Facilitar la construcción de un lenguaje común.
q  Rescatar el humor y la alegría en la tarea.
q  Facilitar el rol del liderazgo entre los integrantes.
q  Instalar la aceptación de verdades complementarias.
q  Compartir la información para la realización de la tarea y la resolución de problemas y conflictos.

Las acciones que debe ejecutar el “conductor” para prevenir la depresión del equipo son:

q  Establecer un sistema de “apoyo” y bríndar respaldo.
q  Destacar los avances.
q  Enseñar a los miembros nuevas habilidades.
q  Identificar nuevas metas.
q  Mejorar los procesos y procedimientos.
q  Rotar las tareas.
q  Generar una cultura de trabajo en equipo.
q  Recompensar al equipo por el trabajo extra.
q  Mantener a los miembros informados.
q  Incorporar “visitantes” para revitalizar el equipo.



Si bien, liderar equipos homogéneos es más sencillo - y menos conflictivo – que conducir equipos multidisciplinarios (mayores dificultades, alto nivel de conflicto, menos eficiencia y retardo en la toma de decisiones); estos últimos “reportan” más calidad de trabajo y un alto grado de creatividad.

Buena parte de la función del directivo implica de alguna forma trabajar en equipo y en este sentido debe ejercer la función de liderazgo que permita a los mismo lograr sus objetivos sin descuidar los aspectos emocionales y afectivos que forman parte de todo proceso humano.

La dinámica o el funcionamiento de un equipo, se manifiesta a través de roles y funciones que “indican” cómo se está desarrollando la tarea.

Los roles de tarea y los de mantenimiento son roles funcionales porque operan para que el equipo pueda lograr sus objetivos y mantenerse en vida saludable. 

Son roles de tarea  los orientados al logro del objetivo del equipo.
Algunos ejemplos para mencionar:  Dar y pedir información, dar y pedir opinión, aclarar y coordinar tareas, llevar los registros, sintetizar, dinamizar la acción y la toma de decisiones.

Los roles de mantenimiento tienden a crear un clima de trabajo favorable, de relaciones afectivas positivas y están orientados a preservar la vida del equipo. A manera de ejemplo podemos citar: Alentar la participación de todos, reducir la tensión y el desacuerdo, sostener el proceso grupal, “seguir la corriente”, etc.

Los roles disfuncionales o  de provecho propio son las conductas que intentan satisfacer necesidades individuales obstaculizando el desarrollo de la tarea y del proceso de equipo.
Como ejemplo podemos mencionar: Ser centro de atención permanente, dominar continuamente, estar siempre en contra, usar el humor siempre que se entra en tarea o cuando se está trabajando, etc.
La aparición frecuente de roles individuales (obstructor, dispersor, agresor, dominador) es indicador de problemas y conflictos no abordados o resueltos.

El directivo cumple dos funciones: una función instrumental orientada a la tarea específica del equipo y una función de liderazgo y cuidado del equipo y del proceso. 
Esta tarea implica poner en juego una estrategia, tácticas, logística, metodología y las herramientas que considere mas adecuadas para  trabajar con su equipo.