EL
MODELO Q DE GESTIÓN ESTRATÉGICA DE CIUDADES INTELIGENTES
La idea de la Smart City lleva años
tomando forma y desarrollándose. Aún a pesar de ese largo recorrido, estamos en
condiciones de afirmar que no existe un marco común de referencia y que, en
muchos casos, las estrategias de desarrollo de modelos de Ciudades Inteligentes
son parciales. Las estrategias están enfocadas en unos pocos sectores,
poniéndose el acento mayormente en temas relacionados con la movilidad, la
energía y el gobierno. Ello implica, en demasiados casos, dejar de lado áreas
críticas como educación, salud y vivienda (Murcia Smart City, 2017).
Ese es nuestro punto de partida. La
evolución de la idea Smart City fue adquiriendo una tendencia que en los
últimos tiempos tiende a la necesidad de articular acciones enfocadas en los
ciudadanos poniendo foco en la equidad y la inclusión.
Más allá del sentido lógico de priorizar
acciones determinadas, es imperioso no perder de vista el marco global. El
Modelo que se describe a continuación es nuestro aporte a la concepción de que
cualquier ciudad puede aplicar esta estrategia, independientemente de su
tamaño, de su riqueza o de la región en cual se encuentra ubicada.
Se trata de la construcción de un Modelo
de desarrollo de Ciudad que conecte cada uno de sus componentes a través de la
articulación de una metodología global que tenga en cuenta los diversos
aspectos que componen el concepto de Ciudad Inteligente.
Del análisis comparativo llevado a cabo en
la presente investigación del Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de
Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (descripto brevemente en
el capítulo siguiente) entre Ciudades que vienen impulsando proyectos
innovadores que configuran casos de éxito, sumado a su extrapolación a tres
ciudades latinoamericanas que han puesto esfuerzos en ese sentido en los
últimos años, surgen en suma un conjunto de políticas implementadas que dan
forma a las siguientes conclusiones y configuran un Modelo de Estrategia que
una ciudad puede llevar a la práctica con el fin diseñar una visión integral de
ciudad.
v En
los últimos años, numerosas ciudades en diferentes partes del mundo han llevado
a cabo un esfuerzo, sustentado en un fuerte compromiso, por intentar hacer realidad
la visión de mejores las urbes para mejorar la calidad de vida de las personas.
v Existen
numerosos proyectos y estrategias urbanas que indican una nueva dirección,
torciendo el rumbo de años de planes difusos.
v Las
ciudades que implementan planeamiento y estrategia de ciudad tienden a mejorar
las condiciones de vida de sus ciudadanos, experimentan mayores niveles de
prosperidad y aumentan las probabilidades de obtener mayores avances en materia
de sostenibilidad.
v Las
urbes con planeamiento y estrategia demuestran un compromiso para mejorar la
calidad de vida a través de otorgar valor a lo “público” y, a partir de esto,
proveer más zonas verdes, parques, infraestructuras para la recreación y demás
espacios públicos. Favorecen de esa forma el intercambio y la dimensión humana
de una ciudad.
v La
planificación urbana y el diseño de estrategia de ciudades no puede mejorar la
calidad de vida de los ciudadanos en forma automática. Para actuar como
procesos transformadores es vital asegurar la solvencia económica de la urbe,
implementando una correcta asignación de recursos y ejecución de presupuestos
que reflejen visiones y valores políticos en la conformación de una ciudad.
v La
correcta administración económica permite la construcción de una ciudad moderna
que otorgue igualdad de oportunidades a los ciudadanos, dando un rol
protagónico a sus comunidades de forma tal que sus intereses estén en el centro
del proceso de toma de decisiones respectos al desarrollo de la urbe. Se
disminuye así los niveles de riesgo y vulnerabilidad de los ciudadanos,
especialmente los que sufren situaciones de mayor exclusión.
v La
enorme mayoría de ciudades ubicadas en países en vía de desarrollo enfrentan
problemas de pobreza, exclusión, inseguridad y degradación ambiental. Las
asimetrías en los niveles de calidad de vida entre ricos y pobres son marcados,
materializándose en gran disparidad espacial, calidad de los lugares de hábitat
de unos y otros. El fiel reflejo de lo descripto es el contraste entre
tipologías de formas urbanas: comunidades para habitantes de alto nivel
adquisitivo que nacen y crecen a la par de barrios en pésimo estado y de villas
de emergencia.
v El
planeamiento y diseño de estrategia de ciudades es clave para achicar la brecha
urbana. Aparece como una herramienta esencial para poder pensar en ciudades más
inclusivas, más conscientes de la problemática medioambiental e innovadoras
desde el punto de vista económico.
v A
partir de lo expresado, y del análisis comparativo efectuado (Quiroga, 2017),
donde se obtuvieron 52 aspectos coincidentes entre los casos de éxito en las
diez dimensiones estudiadas, se concluye en el desarrollo del siguiente modelo
de Ciudad Inteligente. El mismo abarca cinco grandes desafíos (Medio Ambiente,
Social, Económico, Institucional-Gobierno y Movilidad) que tienen como soporte
la utilización de la tecnología para optimizar los resultados buscados en cada
una de ellas:
DESAFÍOS
MEDIOAMBIENTALES
v Desarrollo
de procesos de planificación ambiental de largo plazo, con el fin de apuntar a
la construcción de una ciudad sostenible a partir de reducir todos los efectos
negativos que puedan contribuir a agravar las causas del cambio climático.
v Multiplicación
de espacios verdes como política de desarrollo permanente.
v Reducción
del uso del automóvil y fomento del espacio de uso peatonal y la utilización de
la bicicleta con el objeto de disminuir la contaminación ambiental.
v Promoción
de la eficiencia en el uso de la energía, impulsando la utilización de energías
renovables y privilegiando políticas conducentes a reducir la contaminación
ambiental ubicando al Plan Climático en el centro de la agenda pública.
v Desarrollo
de un cambio cultural a través del diseño de programas de concientización
social respecto a todo el abanico de temas relacionados con el medio ambiente.
v Aplicación
de la tecnología para controlar y, posteriormente, disminuir los niveles de
contaminación ambiental.
v Diseño
de políticas tendientes a mejorar la gestión de residuos urbanos con las
técnicas más modernas.
DESAFÍOS
SOCIALES
v Acceso
a información completa y actualizada, facilitando la interacción con el
ciudadano a través de sitios web.
v Implementación
de políticas de Gobierno Abierto y participación ciudadana sustentadas en la
innovación y la tecnología con el objeto de asumir el compromiso de empoderar y
mejorar la vida de los ciudadanos.
v Desarrollo
de políticas educativas de excelencia en todos los niveles educativos
v Impulso
de políticas culturales impulsoras de las artes, las ciencias y el diseño
v Generación
de un ecosistema que favorezca un clima de creatividad e innovación que actúan
como imán para la atracción de talentos.
v Desarrollo
de políticas de deportes y esparcimiento.
v Articulación
de modelos de estructura territorial caracterizados por el desarrollo de un
sistema de pequeños centros urbanos compactos y dotados, con activa
participación barrial, con acceso al empleo y servicios.
v Generación
de espacios urbanos de uso atractivo, compactos, caracterizados por una alta
densidad de edificios con acceso a espacios públicos.
v Desarrollo
de espacios públicos que faciliten el encuentro, intercambio e integración de
los ciudadanos, otorgando dimensión humana a la ciudad.
v Planificación
de políticas urbanas integradas que articulen la vida en la ciudad, la
seguridad, la sostenibilidad, la educación, el empleo y la salud.
DESAFÍOS
ECONÓMICOS
v Desarrollo
de políticas que establezcan beneficios a la radicación de empresas y la
inversión de capitales.
v Generación
de un ámbito propicio para la atracción de empresas con bases tecnológicas y
vinculadas al mundo del conocimiento.
v Desarrollo
de distritos específicos a fin de favorecer la generación de ecosistemas de
emprendedores con altos niveles de innovación.
v Apertura
a los vínculos con el mundo con fuerte conexión a la economía global.
v Impulso
a políticas que otorguen competitividad y desarrollo económico en su región de
influencia.
v Desarrollo
de políticas de proyección internacional que favorezcan el turismo.
DESAFÍOS
INSTITUCIONALES Y DE GOBIERNO
v Desarrollo
de un modelo de planificación urbana enfocado en facilitar el intercambio entre
personas configurando un modelo de dimensión humana.
v Articulación
de políticas que permitan obtener solvencia económica para sostener
independencia de criterio en la toma de decisiones.
v Construcción
de estabilidad política, potenciada por proyectos que contemplan la
participación público-privada, complementada con mecanismos activos de
participación.
v Desarrollo
de instituciones fuertes a nivel nacional e internacional que faciliten el
diseño de modelos de gestión soportados por una potente planificación en
diversas áreas, articulando políticas que rompen con paradigmas establecidos.
v Articulación
de políticas enfocadas en una visión metropolitana, la cual considera a la
tendencia de conurbanación como estructural e inevitable.
v Desarrollo
de una fuerte identidad y construcción de una verdadera marca a nivel global.
v Articulación
de políticas que permitan altos niveles de conectividad en sus poblaciones.
v Impulso
de planes específicos con el objeto de desarrollar innovaciones tecnológicas en
diversas áreas.
v Políticas
de transparencia a partir de la plena disposición de datos abiertos a través de
portales habilitados a tal efecto, disminuyendo la percepción de temas de
corrupción administrativa.
v Introducción
de herramientas tecnológicas innovadoras que aportan a democratizar el acceso a
los conjuntos de datos de cada ciudad, expresado en extensos directorios de
aplicaciones móviles.
DESAFÍOS
DE MOVILIDAD
v Planificación
en transporte y movilidad sustentable a través del impulso y concientización
del uso de la bicicleta y la peatonalización
v Desarrollo
de infraestructura de transporte sustentada en sistemas de metro extensos,
complementados con trenes de corta distancia y eficientes sistemas de buses
mediante utilización del BRT (Bus Rapid Transit).
v Articulación
de políticas de coordinación del transporte metropolitano.
v Desaliento
al uso del automóvil a través de políticas públicas como la Tasa de Congestión
v Aplicación
de herramientas tecnológicas en la semaforización.
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